Responsabilidad Social Empresaria
Quienes pertenecemos de una forma u otra al mundo corporativo estamos acostumbrados a que determinados “términos” se pongan de moda e incluso resulten tan vendibles a clientes y proveedores que las empresas los incorporan muchas veces sin tener en claro el significado de los mismos. Algunos ejemplos son: Outsourcing, Empowerment, reingeniería, Customer relationship Marketing, Crisis Managament, sólo por nombrar algunos conceptos empresariales de una larga lista.
Me pregunto si para las empresas sucederá lo mismo con la Responsabilidad Social. Es una cuestión meramente relacionada con la mejora de la imagen de las grandes corporaciones, en un intento de asignar algunos recursos sobrantes a obras de bien? O tal vez una manera de lavar culpas por el desarrollo de prácticas comerciales poco loables?
Cuando hablamos de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) en Argentina, me pregunto si estamos hablando de un nuevo concepto innovador, que está listo para ser puesto en marcha, aprovechando la tendencia de la década acerca de la mentalidad “verde o ecologista” que debería reinar en el mundo de quienes hacen negocios.
En verdad, ni siquiera existe aún una definición completa acerca de que es Responsabilidad Social Empresaria (RSE). En cambio, si podemos entender que es lo que subyace a la misma para convencernos de que no se trata ya de una tendencia mas de catalogo, lista para ser usada y desechada cuando una nueva la reemplace.
La premisa es entonces comprender que Responsabilidad Social Empresaria (RSE) trasciende a las herramientas de gestión conocidas. Lo que subyace a la empresa socialmente responsable es un conjunto de principios éticos plasmados en la comprensión de las partes interesadas y que se sintetiza en la “Triple Bottom Line”: Valor económico, Valor social y Valor medioambiental.
Por esto, la empresa comprometida con sus prácticas de RSE trasciende a la filantropía, a las buenas intenciones. Es una empresa que está convencida que lo que busca son beneficios socioeconómicos para: sus empleados, la comunidad, el medioambiente y la empresa misma.
Por último, podríamos preguntarnos si las empresas socialmente responsables son por elección o por presión?
En la realidad corporativa conviven ambas: Aquellas con vocación social, y aquellas que necesita de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) sólo para subsistir en el mercado que tanto la presiona.
El desafío es inmenso, y lo que lo hace interesante es que no atañe únicamente a las grandes corporaciones sino a las Pymes, los microemprendimietos, los Profesionales y las Universidades.
Todos podemos ser artífices de una mejor realidad para muchos.
Profesora Eliana Couso